Amanecer en la cosecha - Suzanne Collins (5⭐️)
20 febrero 2026
LECTURAS - enero 2026
03 octubre 2025
RESEÑA. A oscuras
Con la reciente publicación de De rodillas no podía dejar pasar la oportunidad de reseñar A oscuras, el que fue el primer libro de esta serie. Todavía no sé muy bien qué me llevó a leerlo, porque no es para nada el tipo de libro por el que me suelo decantar. Sin embargo, para mi sorpresa, he terminado disfrutándolo más de lo que esperaba.
Esta novela se podría considerar algo así como un soft dark romance, ya que, si bien tiene esos comportamientos altamente cuestionables típicos del género, Navessa Allen los suaviza con un estilo sencillo y con unos buenos toques de humor. No obstante, sigue siendo un dark romance y, como tal, es habitual encontrarse con un alto grado de erotismo entre sus páginas. En este caso, las escenas picantes son intensas y tienen esa chispa que, en vez de abrumar, invita a seguir leyendo.
Además, la autora alterna los puntos de vista de ambos protagonistas, lo que no solo ayuda a entender un poco más el juego que se traen y provoca que su romance sea más adictivo, sino que también dinamiza el relato. Su caracterización, asimismo, es de lo más atractiva: Aly es una enfermera de urgencias con unos gustos por lo erótico un tanto peculiares y Josh es un hacker con una personalidad de Golden Retriever, pero, eso sí, al que no lo falta un solo músculo en el cuerpo por desarrollar.
Ahora bien, a pesar de que la trama es realmente entretenida, de cara a la segunda mitad de la historia da la sensación de que la narración se alarga más de la cuenta y, ya hacia el final, es imposible no sentir que le sobra alguna que otra página. También hay algunas situaciones que no sostienen la tensión lo suficiente como para mantener el interés, se resuelven demasiado rápido, casi como un deus ex machina, y eso, además de resultar poco convincente, le resta muchísimo potencial a la trama.
08 septiembre 2025
RESEÑA. Dramones y mazmorras
Dramones y mazmorras de Kristy Boyce es una comedia romántica young adult con una cubierta que, desde luego, llama mucho la atención. Si bien no es una novela que esconda giros inesperados ni un gran drama de por medio, su historia es de esas que atrapa al lector desde prácticamente las primeras páginas gracias al humor y a la calidez que trasmite la pluma de la autora.
La trama gira en torno a Riley, una adolescente entusiasta del teatro musical que, tras coger el coche de su madre sin permiso, acaba trabajando en la tienda de juegos de su padre como castigo. Allí conoce a Nathan, un amante de los juegos de rol con el que apenas tiene cosas en común; sin embargo, un acuerdo mutuo para dar celos a terceras personas hace que deban fingir un romance. El tener que pasar tiempo juntos los lleva a descubrir cosas inesperadas sobre el otro y sobre sí mismos y, también, a darse cuenta de que hay vida más allá de los juegos de rol y del teatro musical.
Uno de los puntos fuertes de esta novela son, sin duda, sus personajes. Riley es una protagonista que en varias ocasiones puede llegar a abrumar con su intensidad, pero tanto su naturalidad como su pasión hace que sea realmente fácil empatizar con ella. Lo mismo sucede con Nathan, su ingenuidad y la simplicidad con la que está caracterizado lo convierten en un personaje que llega directo al corazón sin apenas esfuerzo. Los secundarios tampoco se quedan atrás, pues no son meros espectadores, sino que también tienen sus pequeños momentos de gloria capaces de sacar más de una sonrisa.
La trama romántica que se da en esta historia nace del tópico “relación falsa” y es, asimismo, tan simple como adorable. Kristy Boyce se las ingenia para construir un romance que, sin la necesidad de añadirle muchas florituras, logra convencer. Los sentimientos entre Riley y Nathan no aparecen de la noche a la mañana, sino que van surgiendo poco a poco fruto de esos momentos que comparten y de la confianza que el uno deposita en el otro. Como lector es gratificante ver como Riley va cogiendo el gustillo a jugar a Dragones y Mazmorras gracias a Nathan y como él va perdiendo esa coraza gracias a la personalidad de Riley.





